
El camping describe una serie de actividades y tiene relación con otras como: excursiones, senderismo, escalada, bicicleta de montaña, natación, pesca o solo admirar un espectacular entorno.
Para quienes gustan de esta práctica, y quieren romper con la rutina diaria y disfrutar de la naturaleza, les damos una guía de los implementos que deben usar para emprender esta aventura.
El objetivo principal es brindar comodidad interior. Generalmente tienen dos parantes que se cruzan en el medio. Están hechos de fibra de vidrio, lo cual hace que sean más económicos pero no tan livianos. Tienen una buena curvatura, y vuelven a la posición recta. El tamaño y el tipo de tienda depende del número de personas, las condiciones climáticas y la configuración del terreno.
Siempre indispensables en su salida a acampar, las hay de dos tipos:
Bolsas de pluma: Hechas con plumas de pato o ganso, las bolsas de pluma son excelentes aislantes. Suelen ser más livianas que los sintéticos y se comprimen más cuando se doblan. Generalmente duran más que las bolsas sintéticas.
Bolsas sintéticas: Las fibras sintéticas suelen ser hilos de plástico que atrapan el aire para aislar. La ventaja de las bolsas sintéticas es que sirven aun estando mojadas y se secan bastante rápido. Suelen ser menos costosas que sus competidores de pluma.
Tres son los puntos fundamentales a tomar en cuenta al momento de seleccionar su mochila para acampar: cuál es su capacidad, qué tanto podemos cargar nosotros y qué tan intenso y extenso es el viaje que vamos a realizar. La capacidad siempre va a estar expresada en litros pero podemos establecer la equivalencia en kilos. Por ende, una mochila que pueda cargar 70 litros, también puede soportar la misma cantidad en kilos. Según la edad y contextura aproximada, los menores no deben cargar más de 5kg y las mujeres entre 25 y 30kg, estas últimas cifras también aplicables a personas mayores de edad.
Al acampar, hay que considerar el problema que significa conservar ciertos alimentos, especialmente carnes y lácteos, ante la ausencia de un lugar donde mantenerlos frescos y congelados. Lo aconsejable es llevar alimentos no perecibles, especialmente conservas, que sean de comida preparada, que se calienta al momento de servir. Las frutas y verduras no representan gran problema fuera del refrigerador, pero sólo por unos días.
Hay que tomar en cuenta otros implementos que también serán necesarios en nuestro camping: